
Imagen realizada con IA.-
Tucumán se posiciona como una excepción dentro del mapa tributario argentino al formar parte del reducido grupo de solo seis jurisdicciones que consiguieron expandir su recaudación propia en términos reales entre mayo de 2023 y mayo de 2026. Mientras el consolidado nacional de provincias y CABA sufrió una retracción del 7,8%, Tucumán registró un alza del 0,8%, desafiando un contexto donde 18 distritos vieron perforados sus ingresos. Esta solvencia fiscal se da en el marco de una profunda reconversión económica que, ante la mala calibración de los tiempos de la apertura comercial nacional, busca en la economía del conocimiento un motor de competitividad para no quedar rezagada frente a provincias como Neuquén (+21.9%) o Río Negro (+18.6%), cuyas arcas hoy son traccionadas por el auge del petróleo y la minería.

El desempeño recaudatorio de Tucumán muestra matices significativos en sus principales tributos. Según el informe elaborado por el IARAF, al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, la provincia tuvo un comportamiento excepcional en el Impuesto a los Sellos, donde acumuló un incremento real del 66,4% entre 2023 y 2026, situándose como la tercera jurisdicción con mayor crecimiento en este rubro detrás de Río Negro y Chubut. No obstante, el principal sostén del sistema, el Impuesto a los Ingresos Brutos, registró una leve caída real del 2,7% en el mismo período, ubicándose de todos modos por encima del promedio nacional que, al excluir a CABA, cayó un 6,7%.
En otros segmentos, los datos reflejan el impacto de la recesión: la recaudación del Impuesto Automotor en la provincia descendió un 12,2% real desde 2023, mientras que los denominados "Otros tributos" sufrieron una contracción del 72,7%. Estos altibajos ocurren mientras la industria local enfrenta lo que investigadores del Conicet definen como una etapa donde “la velocidad de lo que se destruye es más rápida de lo que se construye”, generando incertidumbre sobre cómo responderá la economía regional si no se calibran los tiempos de la apertura comercial.

Para contrarrestar la vulnerabilidad de los sectores tradicionales y competir en un mapa federal "desequilibrado en ingresos impositivos", Tucumán apostó fuertemente a los servicios basados en la innovación. La provincia se consolidó como el principal centro de desarrollo de la Economía del Conocimiento en todo el NOA, apalancada por una ley provincial que otorga beneficios fiscales estratégicos.
Actualmente, el Clúster Tecnológico Tucumán reúne a más de 50 empresas que emplean a 4.000 profesionales, con el ambicioso objetivo de alcanzar los 10.000 puestos de trabajo calificados para el año 2030. Este sector, que a nivel nacional generó exportaciones récord por US$ 9.600 millones en 2025, permite a la provincia diversificar su matriz productiva con disciplinas de vanguardia como la inteligencia artificial, el Big Data y la ciencia de datos.

El análisis detallado del IARAF para las 24 jurisdicciones permite dimensionar el logro tucumano. El informe señala que, en la comparación con 2023, “18 Jurisdicciones están recaudando menos”, lo que provocó que el consolidado cayera un 7,8% en términos reales. Si se aísla el efecto extraordinario que tuvo CABA en 2023 por el gravamen a las LELIQs, la caída provincial promedio se sitúa en el 4,5%.
Al desglosar las dinámicas por grupos de desempeño, se observa lo siguiente:
Grupo de crecimiento superior al 10%: Integrado exclusivamente por Neuquén (+21,9%) y Río Negro (+18,6%), beneficiadas por la actividad extractiva.
Grupo de crecimiento moderado (0% al 10%): Donde Tucumán (+0,8%) comparte espacio con Córdoba (+6,6%), Entre Ríos (+2,0%) y Santa Fe (+0,4%).

Jurisdicciones con mayores caídas: El informe destaca retrocesos críticos en Misiones (-29,8%), Formosa (-21,9%) y Chaco (-21,0%).
Esta reconversión que defiende el Gobierno nacional, con foco en el campo, la energía y la economía del conocimiento, plantea un desafío de supervivencia para los proveedores locales. Como advierten sectores industriales, “para que esos desarrollos económicos impulsen a otros sectores tienen que haber políticas industriales que así lo promuevan”, evitando que la oportunidad de los recursos naturales sea capturada únicamente por insumos extranjeros, perdiendo así la posibilidad de replicar modelos de desarrollo soberano.